Hoy he estado recordando cómo se siente tener volumen extra, tienes la sensación de estorbarte a ti mismo, te falta el aire, te cansas muy rápido y todo el tiempo tienes un apetito voraz que no se calma con nada… Y ni hablar de la frustración al no encontrar ropa porque sencillamente no hay de tu talla, tampoco zapatos porque tu pie es muy grande. Entonces te quedas atorado en prendas que pues, te quedan pero no son tu estilo, tratas de usar mil capas de ropa para disimular la pansita e incluso tu lugar favorito es “hasta atrás” cuando hay fotos con más personas…

Mi punto es que muchas veces pensamos que estamos así por flojos o porque nos gusta, pero se sufre mucho en silencio y al tratar de remediar la situación te topas con atención muy simple o centrada en vender, personas sin tacto, o que simplemente nunca han pasado por algo similar. Entonces se vuelve un ciclo infinito donde te cansas de estar así, quieres cambiar, te frustras y dejas de intentar.

Precisamente ahí es donde me doy cuenta de que amo lo que hago, ver en los ojos de las personas la felicidad al notar cambios en su cuerpo me llena de emoción por lo que intento que las personas disfruten su proceso.

Siempre se puede. 😊

Categorías: Inspiración

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