La cavitación es un procedimiento auxiliar en el manejo de la estética corporal que ayuda a reducir el volumen del cuerpo.

La cavitación propiamente es una vibración, algo similar a hacer temblar algo a una velocidad muy alta miles de veces por segundo. Siguiendo este principio es posible causar la implosion de las células de grasa en el organismo, lo que facilitará su metabolización y se verá reflejado en pérdida de medidas.

Funcionamiento de la cavitación.

La frecuencia con la que se puede utilizar este tratamiento es de 1 a 3 veces por semana dependiendo totalmente del nivel de actividad física del paciente.

Cuando utilizamos la cavitación y perdemos medidas, lo que ocurre es que al romper los adipocitos se permite al cuerpo utilizar la grasa como combustible con mayor facilidad por lo que el incremento de actividad física nos permitirá eliminarla de manera definitiva evitando así su nueva acumulación.

Este tratamiento puede utilizarse en las siguientes zonas:
• Abdomen
• Brazos
• Piernas
• Glúteos

RESTRICCIONES:
Este tratamiento puede ser utilizado por cualquier persona siempre y cuando no presente:
• Procesos oncológicos, renales o hepáticos
• Marcapasos o prótesis metálicas
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